lunes, 8 de noviembre de 2010

suerte.

...se había despertado en mitad de la noche, sin saber muy bien el porqué, sólo que había tenía un sueño...¿o fue una pesadilla? La verdad que ni se acordaba y eso le molestaba, cosas de los sueños y la poca vida con que se guardan en la memoria.
No pudo volver a pegar ojo, más bien parecía que sus ojos le habían cogido apego al techo, pues no podía hacer otra cosa que mirar hacía arriba desde su cama, con los pies del otro lado y pensando en que era lo que había producido su desvelo y lo había dejado en ese duermevela en el que ni descansas, ni puedes pensar bien (como un barco de vela al que el viento se ha cansado de soplar). Lo único que se le venían a la cabeza eran frases sin sentido, como estás, a las que prefería no ponerles ningún ritmo, pues a esas horas todo es algo arítmico.
Prefería inventarse pésimos juegos de palabras y buscar el doble sentido de algunas palabras...así llego a la graciosa conclusión de que no entendía por qué la gente pagaba por entrar en parques de atracciones, cuando todas las noches en cualquier lugar podía disfrutar de un parque de verdaderas atracciones...
La mente le empezó a traicionar y no entendía que hay gente que prefiere bailar al compás de un par de copas de más, cuando ya no existe eso que llaman culpabilidad.
Ya no sabía que era ni lo que por su cabeza rondaba, ni cuantos extraños objetos le había parecido ver en las sombras del techo. Así que cansado de todo aquel sinsentido decidió poner la música lo suficientemente alta para que no pudiera escuchar sus pensamientos, para que ella dijera lo que a él no le salía (con un poco de suerte encontraría esa consecución de palabras que buscaba y le explicaran en que estado se encontraba) ya que las palabras cantadas, por lo menos, siempre sonarán algo mejor que las que se omiten.
Y así nuestro “protagonista” consiguió encontrar lo que a él le pareció pura claridad, cerca del mar de la tranquilidad, para lo que de este mundo tuvo que despegar, quizás para nunca más regresar…

No hay comentarios: